


Desde enero del 2006, se establece como requisito legal que TODAS las piscinas utilicen sistemas de seguridad para evitar que los niños se lesionen o se ahoguen accidentalmente.
No obstante, existe una enorme diferencia entre lo que usted necesitaría para cumplir la ley y lo que de verdad necesita en la vida real para tener la conciencia tranquila y garantizar su propia seguridad ya la de sus invitados.
La reglamentación actual le permite proteger su piscina de una de estas cuatro maneras:
Con una alarma perimetral homologada; que suena cuando detecta movimiento por medio de una barrera de infrarrojos que rodea la piscina.
Más información sobre alarmas perimetrales »
Como propietario de una piscina privada, se le sancionará con una multa de 45,000 euros si se descubre que su piscina no cumple la nueva legislación. Esta multa se elevaría a 225,000 euros en el caso de piscinas públicas o compartidas (p. ej.: piscinas comunitarias, de hoteles, restaurantes o campings).
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